Hoy venimos a JUGAR !! Un espacio para el Nivel Inicial…

Bienvenidos !! Los invito a compartir mis experiencias durante mi proceso de formaci贸n como docente de Nivel Inicial !! 馃檪

驴Un poco de humor o algo serio para reflexionar?

Escuela, familia y sociedad: la ruptura de un consenso

ESCUELA Y FAMILIA

Escuela y familia hoy

Las grandes transformaciones del Siglo XX

Deber铆amos evitar que la concentraci贸n en nuestro 谩mbito de trabajo nos haga perder de vista el contexto general en el que estamos insertos. Sabemos que la historia humana es susceptible de m煤ltiples interpretaciones seg煤n los diferentes marcos conceptuales o modelos mentales con que se la analice. Conscientes de esa relatividad, nos enfocamos en tres series de grandes fen贸menos ocurridos muy particularmente a partir de la segunda posguerra, o sea desde mediados del siglo XX, y que consideramos directamente relacionados con el tema que nos ocupa, la educaci贸n de los ni帽os por parte de las instituciones adultas.

Estas tres transformaciones son: el fen贸meno tecnol贸gico, el fen贸meno femenino, el fen贸meno juvenil.

El fen贸meno tecnol贸gico

Cu谩ntas cosas que hoy nos resultan habituales fueron absolutamente ignoradas por nuestros antepasados. Algunos de estos avances se han vuelto necesidades para amplios sectores de la poblaci贸n y, lamentablemente, permanecen como inalcanzables y ajenos para otra porci贸n desfavorecida de nuestra sociedad; entre otras, ellas son: electricidad, antibi贸ticos, radio, tel茅fono, avi贸n, autom贸vil, agua corriente, calefacci贸n, computadoras, televisi贸n鈥 Lo repetimos: estos bienes se distribuyen de manera muy desigual, pero su impacto es abarcativo ya que no son s贸lo bienes materiales sino tambi茅n parte de un entramado, s铆mbolos y significados colectivos, al que podr铆amos llamar cultura tecnol贸gica. Dicha cultura atraviesa todas las capas sociales y, a煤n aquellas que no pueden disponer de estos avances tecnol贸gicos incorporan su simbolismo al聽聽enos como aspiraci贸n y, tambi茅n, como pauta de interacci贸n.

El fen贸meno femenino

Siguiendo el mismo esquema del apartado anterior, podemos pensar cu谩ntas cosas que parece habitual que las mujeres hagan en la actualidad, no s贸lo eran imposibles, sino absolutamente impensables en otras 茅pocas: sufragar, gobernar, ejercer todo tipo de oficios y profesiones, etc. Nunca tantas mujeres, en tantos aspectos, pudieron hacer tantas cosas. Este reconocimiento mayor a la igualdad de derechos entre los g茅neros es uno de los avances m谩s significativos de la historia reciente, aunque, como en todo proceso humano, siempre hay camino por recorrer y pueden existir efectos parad贸jicos (ej.: sobrecarga de roles y de trabajo en la mujer). En general, podemos afirmar que el desarrollo emancipatorio de la mujer supone un refuerzo de la autonom铆a humana.

El fen贸meno juvenil

Los ni帽os nacidos durante la 煤ltima guerra mundial y su etapa de posguerra en el siglo XX son indicados como los protagonistas de un movimiento juvenil cultural relevante a nivel mundial. Esa generaci贸n protagoniz贸, como reacci贸n a la inmensa cat谩strofe, una descomunal rebeli贸n juvenil expresada de mil modos y claramente connotada como una gigantesca denuncia a la sociedad tradicional: desde el hipismo a la filosof铆a existencial, desde el rock hasta los movimientos de liberaci贸n, desde la 鈥渁ntipsiquiatr铆a鈥 a la 鈥渁ntiescuela鈥. Con todas sus derivaciones, ese movimiento, que de alg煤n modo a煤n vive, parece haber marcado un antes y un despu茅s. Los j贸venes han pasado a constituirse en actores sociales importantes con su propio lenguaje, su dominio de la tecnolog铆a, sus pautas de interacci贸n, su desenfado y una desconfianza bastante generalizada en el milenario principio de que haber vivido m谩s, autoriza a prescribir c贸mo vivir mejor. Tambi茅n aqu铆 reconocemos una autonom铆a en expansi贸n.

Se da en estos tres fen贸menos un ejemplo claro de los efectos parad贸jicos que se producen en los cambios hist贸ricos. Todos estos cambios apuntan a una mayor autonom铆a de las personas; sin embargo, su efecto educativo es, m谩s bien, desconcierto e incertidumbre. Esta situaci贸n ha provocado y sigue provocando innumerables perturbaciones en las pautas establecidas durante siglos por generaciones que se sucedieron en el tiempo casi sin cambiar detalle de su forma de vida. De manera particular, nos interesa el efecto producido en los v铆nculos intergeneracionales. Estos v铆nculos han entrado en crisis: a los adultos les resulta muy dif铆cil a veces explicar a los ni帽os y j贸venes el 鈥減or qu茅鈥 de muchas cosas, y m谩s a煤n fundamentar una respuesta coherente a los implacables 鈥溌縫or qu茅 no?鈥 con que los acosan a cada paso. Durante siglos hubo respuestas preparadas para esas preguntas, pero muchas parecen haber perdido vigencia incluso para los propios adultos y muchos de ellos, desconcertados, desertan de sus responsabilidades y 鈥揳l cl谩sico modo pendular鈥 pueden confundir 鈥渆ducar personas libres鈥 con dejar a los ni帽os y j贸venes 鈥渓ibrados a s铆 mismos鈥.

Crisis del pacto entre adultos

Ya bastante complejas ser铆an las cosas seg煤n lo descripto hasta ac谩. Sin embargo, debemos agregar una cuesti贸n m谩s: por las mismas condiciones ha entrado en crisis tambi茅n聽聽el pacto adulto acerca de cu谩les son las mejores formas de criar y educar a los menores a su cargo. Nos referimos, b谩sicamente, a padres y maestros.

Hasta hace unas d茅cadas, unos y otros compart铆an en gran medida cierto cat谩logo de pautas heredadas acerca de lo bueno y lo malo, lo conveniente y lo inconveniente, lo prudente y lo riesgoso. Hab铆a un acuerdo t谩cito que pon铆a a todos los adultos de un mismo lado a la hora de establecer normas y hacerlas cumplir; hoy ya no existe. La crisis del principio de autoridad incluida en la crisis vincular antes mencionada, no s贸lo se refiere a la relaci贸n adulto-ni帽o, sino que tambi茅n afecta las relaciones adulto-adulto e instituci贸n-instituci贸n. A la inversa de otros tiempos, muchos padres no atribuyen a los maestros la suficiente 鈥渁utoridad鈥 para evaluar la conducta intelectual o social de sus hijos, y a menudo reaccionan ali谩ndose con sus hijos 鈥渁 toda costa鈥. Muchos docentes 鈥渁cusan鈥 a los padres de los problemas escolares de sus alumnos y no consideran que haya en ellos o en la escuela demasiada responsabilidad al respecto.

Muchas familias esperan que la escuela los reemplace consolidando en sus hijos actitudes y comportamientos socialmente adecuados, a la vez que les ense帽e lo pertinente, los contenga en sus problemas y los 鈥減repare para la vida鈥. La escuela, sobreexigida, reclama a los padres que les env铆en chicos suficientemente 鈥渟ocializados鈥, con normas b谩sicas incorporadas respecto de c贸mo resolver diferencias, aceptar las responsabilidades y los l铆mites, respetar a los otros, etc.

Y esas expectativas rec铆procas, a m谩s de desmesuradas, suelen ser planteadas m谩s en un clima hostil de ataque y defensa que en uno de comprensi贸n mutua y propuesta de colaboraci贸n. Clima este que muy bien podr铆a comenzar a desarrollarse a partir del reconocimiento mutuo, en cuanto a lo dif铆cil de la tarea de cada uno y la necesidad de complementarse y ayudarse, superando la tambi茅n esperable competencia surgida de la evaluaci贸n de cada instituci贸n sobre la tarea de la otra.

Fuente:聽http://portal.educacion.gov.ar/inicial/files/2010/01/familia-con-la-escuela-11.pdf

A lo largo de nuestra formaci贸n como docentes de nivel inicial adem谩s de incorporar diversos y amplios contenidos te贸ricos debemos comenzar a intervenir de forma activa y concreta en el 谩mbito educativo, es decir en las pr谩cticas cotidianas mismas, por lo que cada a帽o contamos con la materia “Pr谩ctica Docente” a partir de la cual se consolidan todos estos contenidos incorporados por el resto de las materias mediante la acci贸n misma llevada a la sala.

En segundo a帽o la propuesta fue la de realizar “observaciones participantes” en el nivel inicial (sala de cuatro o cinco a帽os).

Hace un par de semanas hemos concluido con esta tarea y particularmente debo decir que he atravesado por una experiencia 煤nica y completamente valiosa.

Durante el mes que concurr铆 a la sala de cinco del Jard铆n Syria Poletti he atravesado muchas experiencias y situaciones interesantes que quiz谩s solo lleguen a verse en el d铆a a d铆a de las instituciones pero que no encontremos en los libros durante nuestra formaci贸n. Considero de suma importancia comprometerse y aprovechar al m谩ximo este tipo de experiencias ya que son una base fundamental de nuestro futuro profesional e incluso ser谩n estas las que nos confirmen y reafirmen nuestra elecci贸n de ser docentes de este nivel.

Mafalda nos muestra la “Escuela Tradicional”

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